IU Segovia celebra la decisión de retirar el monumento a Onésimo Redondo en Labajos

La organización insta al ayuntamiento de la localidad a que ejecute lo antes posible esta actuación.
Izquierda Unida de Segovia celebra la resolución de la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática que incluye el monumento de Onésimo Redondo en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática, niega que concurran razones artísticas o arquitectónicas para justificar su mantenimiento y determina su retirada del espacio público.
La formación reclama al Ayuntamiento de Labajos que proceda cuanto antes a su retirada en cumplimiento con la resolución de la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática, amparada en la Ley 20/2022.
El primer informe de la Comisión Técnica para la Dirección General ya había considerado estos términos en mayo, pero el Ayuntamiento de Labajos presentó alegaciones en junio defendiendo la figura de Onésimo Redondo por su vinculación al sector agrario castellano e incidiendo en el carácter funerario y religioso del monumento para rememorar “el fallecimiento de una persona y no exaltar su ideología ni a ninguno de los bandos de la Guerra de España”.
Es más que evidente que el monumento no se ha limitado sólo a un carácter funerario familiar, sino que constituye un homenaje público a una figura que la propia dictadura convirtió en referente ideológico y simbólico, el conocido como “Caudillo de Castilla”.
Celebramos que el informe definitivo rebata la interpretación aportada por el ayuntamiento, remarcando la trayectoria falangista de Onésimo Redondo, su implicación en los preparativos del golpe de estado de julio de 1936 en Valladolid contra la democracia republicana y su carácter simbólico en la configuración ideológica del fascismo español como miembro activo de la organización política que sustentó la dictadura.
Conviene recordar, como así lo hace el informe definitivo, que el monumento ya había sido incluido en 2007 en el catálogo de vestigios relativos a la Guerra de España a efectos de su retirada por su carácter conmemorativo y de exaltación de la sublevación militar, y que tuvimos que esperar hasta 2020 para que se eliminasen sólo los símbolos falangistas. A nuestro entender este paso no alteró el significado esencial del conjunto, manteniendo su concepción original de homenaje a Onésimo Redondo.
Dejar en pie el conjunto monumental, plenamente visible desde la carretera, ha permitido mantener sus inscripciones y muestras de exaltación fascista, comprendidas en su sentido original. Además, ha permitido que se celebren allí las demostraciones fascistas en su honor, como pudimos sufrir el pasado 25 de julio con el homenaje organizado y celebrado por Falange.
Casi 20 años después de ese primer impulso institucional para atender las demandas de las víctimas del franquismo y del movimiento social de recuperación de la memoria histórica, parece que llega el día en que veamos nuestra provincia algo más limpia de exaltaciones públicas de fascismo. Seguiremos con atención los próximos pasos institucionales para asegurar la retirada del monumento resuelta por la Dirección General.
“La memoria democrática no consiste en borrar la historia, sino en dejar de homenajear públicamente a quienes protagonizaron una dictadura y un régimen responsable de la persecución, la represión y la eliminación de las libertades democráticas”, señala IU.
No obstante, Izquierda Unida considera que la decisión debe traducirse inmediatamente en hechos y reclama al Ayuntamiento de Labajos que no agote el plazo de seis meses establecido por la Comisión Técnica y proceda a la retirada del monumento lo antes posible.
“Celebramos que finalmente se haya tomado esta decisión, pero no entenderíamos que ahora se utilizara el plazo máximo como una excusa para seguir manteniendo durante meses un homenaje a un dirigente fascista en el espacio público”, sostiene la formación.
IU exige cumplir íntegramente la Ley de Memoria Democrática
Izquierda Unida considera, además, que la retirada del monumento de Labajos debe formar parte de un cumplimiento integral y efectivo de la legislación de Memoria Democrática en la provincia de Segovia.
En este sentido, IU Segovia reclama a las administraciones competentes que realicen un inventario completo de la simbología, monumentos, placas, inscripciones y demás elementos de exaltación de la dictadura franquista que todavía permanecen en espacios públicos de la provincia, y que se proceda a su retirada cuando así lo establece la legislación.
La formación recuerda que no puede haber una aplicación selectiva de la Memoria Democrática ni depender del municipio o de la voluntad política de cada ayuntamiento. El cumplimiento de la ley debe garantizarse de manera homogénea en todo el territorio.
“Retirar el monumento a Onésimo Redondo es un paso importante, pero no puede ser el último. En Segovia todavía quedan vestigios de la dictadura que deben desaparecer del espacio público. No hablamos de eliminar la historia, sino de acabar con los homenajes a quienes participaron en la construcción y sostenimiento de un régimen dictatorial”, afirma IU.
Izquierda Unida reivindica, al mismo tiempo, que la retirada de esta simbología debe ir acompañada de políticas activas de memoria democrática, destinadas a reconocer a las víctimas del franquismo, recuperar su memoria y garantizar que las nuevas generaciones conozcan las consecuencias de la dictadura.
IU Segovia seguirá reclamando que la Ley de Memoria Democrática se cumpla íntegramente en la provincia y que ningún espacio público siga siendo utilizado para homenajear a quienes combatieron la democracia y defendieron la dictadura franquista.
El siguiente paso, concluye la formación, debe ser claro: retirar cuanto antes el monumento de Labajos y continuar hasta completar la eliminación de toda la simbología franquista que todavía permanece en la provincia de Segovia.





