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Tres años de mandato: incapacidad de gobernar, partidismo y falta de diálogo

El grupo municipal de Izquierda Unida considera que los tres años de mandato del Partido Popular al frente del Ayuntamiento de Segovia han sido una muestra constante de la incapacidad de la derecha para gobernar la ciudad. El Partido Popular, con José Mazarías al frente, ha llevado al municipio a una situación de bloqueo y parálisis derivada de su escaso talante y su discutible predisposición al diálogo, a pesar de contar con 12 ediles y necesitar simplemente una abstención de otro grupo para sacar adelante los acuerdos y las votaciones más relevantes.

El mandato, además de salpicado por múltiples polémicas, se ha caracterizado por continuos encontronazos del equipo de Gobierno con el resto de grupos políticos, especialmente sus socios preferentes, así como con diversas asociaciones y colectivos de la ciudad. Cabe recordar el fallido acuerdo del PP con Vox en 2024, las frecuentes desavenencias públicas con Ciudadanos, la tensa situación con la Policía Local, los choques con los colectivos culturales, etc.

La incapacidad de diálogo, o incluso a veces la negativa a sentarse a negociar por parte de los grupos de la derecha, ha perjudicado a la ciudad en gran medida y ha impedido la aprobación o puesta en marcha de actuaciones necesarias y prioritarias. La no aprobación de los presupuestos es quizás el síntoma más claro. El PP ha preferido mantener un relato político y hacer partidismo durante meses para culpar a la oposición de que las cuentas municipales no salgan adelante. El resultado es que se ha tenido que convocar un pleno extraordinario en junio para aprobar inversiones, algo que podría haberse hecho en enero.

Esta irresponsabilidad pone en riesgo que las actuaciones aprobadas puedan ejecutarse en lo que queda de año. Un ejemplo claro son las partidas para los colegios, en los que solo se puede intervenir en verano, por lo que es más que probable que no dé tiempo a llevar a cabo las mejoras previstas. Hay que remarcar que, aunque ahora se haya incrementado la partida para este fin, el PP recortó en 90.000 euros la inversión para colegios públicos en 2024.

En estos tres años el PP también ha demostrado cuáles son sus prioridades políticas, incrementando gastos de carácter superfluo y alejados de las necesidades de la ciudad, como las partidas para publicidad y propaganda o la de protocolo, además del gasto de los grupos políticos, que multiplicó por cinco. La sociedad segoviana todavía recuerda el desproporcionado intento de subida de sueldo que intentó el equipo de Gobierno nada más aterrizar en el Ayuntamiento.

Mientras tanto, la propia gestión corporativa y económica ha dejado bastante que desear, con millones de euros pendientes de ejecución y posibles pérdidas de fondos europeos conseguidos en el mandato anterior.

El PP, que decía en la campaña electoral de 2023 que había que bajar impuestos y que donde mejor estaba el dinero era en el bolsillo de los segovianos, ha incrementado la presión fiscal a la ciudadanía en estos años con el apoyo de VOX o de C’s. El aumento de la recaudación (IBI, tasa de basuras, billete del autobús…) no se ha traducido en la mejora de los principales servicios públicos.

Con relación a la limpieza viaria, la percepción entre la ciudadanía sobre el servicio y la imagen de la ciudad sigue empeorando, y la empresa no cumple objetivos. A pesar de ello, el equipo de Gobierno no ejerce un control suficiente sobre la concesionaria para requerir que cumpla el contrato a pesar de que cada vez cobra más del dinero de toda la ciudadanía. En cuanto al transporte urbano, el PP subió el billete del autobús, pero el servicio sigue afectado por incidencias diarias y vehículos en mal estado, además de una flota obsoleta que desde hace más de un año debería contar con autobuses nuevos, como así lo marca el contrato, pero el PP no ha hecho los trámites a tiempo.

A todo lo reseñado hay que añadir un amplio listado de polémicas, entre las que destacan la organización de un torneo de baloncesto sin contrato ni expediente, la desastrosa gestión del paseo de La Navidad en el Salón, el reciente asfaltado de la calle San Agustín o el cierre de la escuela taller. También cabe destacar los desencuentros con los colectivos culturales, con trabajadores municipales (especialmente con la Policía Local) o asociaciones de vecinos.

Izquierda Unida critica asimismo que el PP siga empeñado en la construcción de un aparcamiento en la ladera de Los Tilos, un proyecto que actualmente la ciudad no necesita, dado que los parkings de la ciudad solo se llenan en ocasiones muy puntuales, que podría suponer problemas económicos a futuro (como ha pasado con los otros aparcamientos de la ciudad) y que causaría un perjuicio severo a una zona de gran valor patrimonial.

Otro aspecto a señalar es la inacción del PP para tomar medidas a corto plazo en materia de vivienda, rechazando todas las medidas que Izquierda Unida ha presentado en este sentido, como la reclamación a la Junta para declarar a Segovia zona tensionada, o la moción presentada para perseguir e identificar pisos turísticos irregulares.

Por otro lado, los tres años del PP se han visto tristemente marcados por la entrada de posible corrupción en el Ayuntamiento de la ciudad. La ciudadanía sigue esperando a que José Mazarías dé explicaciones públicas tras la investigación iniciada sobre su ex número dos, Rosalía Serrano, por presuntos delitos de tráfico de influencias, prevaricación y desobediencia.

El alcalde defendió y justificó durante meses actuaciones muy graves de la que fue su primera teniente de alcalde (como la ocultación al Ayuntamiento por parte de Serrano de que participaba de empresas inmobiliarias o que estas habían realizado obras sin autorización municipal). Mazarías mantuvo esta postura hasta el final, acusando a la oposición de falta de humanidad por haber pedido la dimisión de Serrano. Aquellas actuaciones que defendió ahora se están investigando por presuntos delitos.