«La irresponsabilidad y la incapacidad de gobernar del PP» (por Ángel Galindo)

Estamos en junio y aún no se ha aprobado el presupuesto municipal para 2026. Es algo totalmente incomprensible teniendo en cuenta que la derecha tiene 15 (12 del PP, 2 de VOX y 1 de Cs) de los 25 concejales del Ayuntamiento de Segovia. Tras las elecciones del 2023, parecía que iba a ser un mandato tranquilo para Mazarías, pero está siendo todo lo contrario.
El PP únicamente necesita la abstención de un concejal de otro grupo político para sacar adelante sus propuestas. Pero la realidad es que venimos asistiendo en los últimos meses a una situación de bloqueo que está dejando en evidencia que la derecha no es capaz de dialogar, de llegar a acuerdos y, por tanto, de gobernar, generando un grave perjuicio a Segovia.
Desde IU siempre hemos realizado una oposición firme, porque somos alternativa al PP. Los modelos de ciudad que defendemos son muy diferentes. Eso no significa que tengamos el voto en contra por norma. Cuando hay iniciativas que son positivas para la ciudad no hemos dudado en apoyarlas. Pero el proyecto presupuestario define un modelo de ciudad, por lo que Mazarías debe buscar apoyos en quienes han facilitado que esté en la alcaldía, como son VOX y CS.
Incluso con este escenario, en el que el PP no logra convencer a ninguno de estos dos partidos, la ley cuenta con herramientas que permitirían la aprobación de las cuentas municipales. Por un lado, vincular los presupuestos a una cuestión de confianza. Aunque Mazarías perdiera la votación, si la oposición no acuerda un gobierno alternativo en un mes los presupuestos quedarían aprobados automáticamente. Así se ha hecho en Burgos recientemente.
La justificación de Mazarías para evitar esta alternativa es que no se fía de la oposición. ¿Alguien puede imaginarse a VOX apoyando a un alcalde de izquierdas o viceversa? Es un argumento sin ningún recorrido. Además, la moción de censura es una herramienta que se podría utilizar en cualquier momento y, por esta misma razón, no se ha llevado a cabo.
Por otro lado, si el PP no tiene apoyos para aprobar las cuentas, pueden incorporar inversiones al presupuesto prorrogado, como acaba de suceder. Es decir, en vez de votar el presupuesto en su totalidad (gasto de personal, gasto corriente…) solo se votan las inversiones.
Al comprobar que el PP no llegaba a ningún acuerdo con sus socios preferentes, desde principio de año hemos señalado estas dos posibilidades en varias ocasiones, pero Mazarías las ha rechazado en todo momento. Prefirió llevar la votación del presupuesto al Pleno de abril a sabiendas de que no iba a salir adelante.
La realidad es que el PP ha utilizado una votación de gran relevancia para hacer partidismo. Ha estado meses responsabilizando a la oposición de que no se iba a poder invertir en la ciudad por no haber presupuesto. Para ello, ha utilizado toda la maquinaria institucional que tiene a su alcance, tanto en medios de comunicación como en redes sociales. Es una pena ver como un alcalde está más preocupado de criticar a la oposición que de realizar inversiones en el municipio.
Después de todos estos meses negándose a efectuar la cuestión de confianza o la aprobación de inversiones, finalmente han convocado un Pleno extraordinario para incorporar las partidas de inversión. Es decir, algo que el alcalde podría haber hecho en enero lo hace a mitad de año, poniendo en riesgo que se puedan ejecutar esas actuaciones en 2026. Un ejemplo claro son los colegios, en los que solo se puede intervenir en verano, y es más que probable que no dé tiempo a llevar a cabo las mejoras previstas.
La irresponsabilidad es mayúscula. Ya no se trata de debates ideológicos, sino de que no se puede consentir que un alcalde juegue de esta manera con las necesidades de la ciudad. Puede que a nivel partidista le venga bien esta actitud, pero para Segovia es un auténtico desastre.





