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«Las tensiones de la UE»

Artículo publicado por Carlos Serrano en Acueducto2

A pocos meses de las próximas elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán del 6 al 9 de junio de 2024, parece que están poniéndose de manifiesto varios de los problemas que asolan a la UE.

Si la guerra de Ucrania estaba consiguiendo un aumento en la militarización de la Zona Euro, el incremento en los presupuestos militares y una mayor dependencia de la OTAN. Los atentados perpetrados durante las últimas semanas y la escalada bélica entre Israel y Palestina han hecho que varios países europeos aumenten el nivel de alerta terrorista y que se produzcan varios recortes de libertades políticas en Alemania o Francia, donde manifestar cualquier muestra de apoyo al pueblo palestino se ha convertido en un acto susceptible de ser considerado delito.

Las crisis que enfrenta actualmente la Unión Europea son grandes y diversas. La deriva antidemocrática y autoritaria parece desencadenarse. En medio de esta coyuntura, la Comisión Europea aprieta el acelerador y termina con cuatro años de relajación fiscal. En 2024, los presupuestos de los países de la UE tendrán que volver a cumplir con el objetivo de déficit del 3% del PIB. Militarización, autoritarismo y endurecimiento de las normas fiscales son un cóctel magnifico para que surjan los monstruos. El “jardín” al que se refirió Borrell en unas declaraciones muy desafortunadas parece que se está transformando en una jungla. Mientras se invierten miles de euros en armamento en la guerra de Ucrania, se aprieta a los Estados para que cumplan con el déficit.

El miedo, el odio y la falta de oportunidades son el caldo de cultivo ideal para que la extrema derecha siga ganando apoyos. En Francia, Marine Le Pen consiguió el 41,5% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022. En Hungría, el Fidesz, el partido de Victor Orban, obtuvo el 54% de los votos en las elecciones legislativas. En Italia, Giorgia Meloni, líder del partido posfascista Fratelli d’Italia, ha celebrado su primer año al frente del Gobierno. En Suecia, los Demócratas Suecos de Jimmie Åkesson quedaron segundos en las elecciones generales de 2022, con el 20,5% de los votos. También aumenta la extrema derecha en Estonia, en Croacia, en Rumanía, en Bulgaria y en Polonia. Nadie podrá decir que no se veía venir lo que estaba ocurriendo.

Es necesario cambiar radicalmente la dirección por la que se están desarrollando los acontecimientos. No hay un proyecto político que pueda prosperar invirtiendo miles de euros en el mantenimiento de guerras o en el nivel de seguridad mientras se aprieta el cinturón a sus ciudadanos. Confrontar la austeridad del déficit, mantener los servicios públicos y los derechos sociales, respetar las libertades políticas es absolutamente fundamental para garantizare un futuro digno para las próximas generaciones de europeos.

Sinceramente no creo que en el actual marco de la UE se puedan acometer los cambios necesarios para garantizar la paz, el bienestar social y los derechos políticos. Cualquier proyecto de izquierdas digno debe de tener el valor de decirlo.