Opinión

Las cuentas claras (por Ángel Galindo)

Considero fundamental que los representantes públicos elegidos por la ciudadanía seamos transparentes en todo lo relacionado con el cargo que ocupamos. Mi cargo como concejal es temporal, no es mi profesión ni pretendo que se convierta en ella, pero los cargos públicos, mientras desempeñemos nuestra labor, debemos ser transparentes con nuestras actuaciones y con lo que percibimos. Evidentemente, nuestras retribuciones son públicas y pueden ser consultadas en los boletines, pero, por un mero ejercicio de transparencia con los ciudadanos a los que representamos, debemos facilitar el acceso esa información. Por todo ello, hago pública mi nómina como concejal del Ayuntamiento de Segovia.

Todos los cargos públicos de Izquierda Unida aportamos una parte de nuestro sueldo, de manera progresiva, para colaborar con la financiación de la actividad política de la organización, dado que IU no recurre ni a mordidas ni a sobres.

– Ingresos totales por nómina (14 pagas): 1349,89 Euros
– Aportación mensual a IU de Segovia: 150 Euros.
– Ingresos netos salario: 1199,89 Euros

Nomina

Honestamente, y como ya defendí en su momento, creo que todas las personas tienen derecho a participar en política, y eso supone garantizar unas condiciones dignas para ejercer la actividad como cargo público. No es de recibo que sólo puedan ejercer la política los caciques, los ricos, los jubilados o los funcionarios. Desde IU siempre hemos defendido lo público, y es importante que los cargos electos puedan realizar su actividad con unos medios mínimos para que la ciudadanía pueda exigirles una buena gestión de sus recursos.

Quiero aprovechar también este escrito para aclarar o desmentir varias cosas. A los portavoces de los grupos políticos se nos ofreció dos posibilidades: una liberación parcial o cobrar dietas por asistir y participar en los diferentes órganos municipales (plenos, comisiones informativas, comisiones especiales, juntas de portavoces, etc.). Las cuantías de las liberaciones se establecieron en función de la media de asistencia a esos órganos, y se hizo un cálculo aproximado de la cuantía económica que correspondería por ello. Yo percibo, en forma de salario, una cantidad en ocasiones menor a la que me correspondería por dietas, ya que, como único representante de mi grupo político, participo en todos los órganos municipales. Se determinó que fuese un 55 % en el caso de los portavoces. Es decir, que el grado de liberación se calculó en base a lo que cobra un concejal del equipo de gobierno liberado al 100%, no al tiempo que dedicamos al trabajo institucional.

Por poner un ejemplo, los portavoces no liberados, si asistieran a todos los órganos municipales en un mes de baja actividad como fue agosto, cobrarían algo más de 1350 euros. Es bueno aclarar esto para que no se utilicen las liberaciones de manera demagógica en el discurso político, ya que las retribuciones totales son más o menos iguales independientemente de si escogimos estar liberados al 55% o cobrar dietas por la asistencia a los órganos.

Uno de los ejes de la política de Izquierda Unida es trabajar por un Ayuntamiento de puertas abiertas donde toda la información esté al alcance de la gente. Mientras desempeñe este cargo, mi sueldo lo paga la ciudadanía con sus impuestos. Publicar mi nómina es una aportación más a esta reivindicación de transparencia.